EL TLC Y NUESTRAS FALENCIAS
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- Publicado el Martes, 12 Junio 2012 10:30
Arrancamos el pasado 15 de mayo con el esperanzado tratado de libre comercio con Estados Unidos y estamos despertando a la realidad, que se convierte en angustiosa, por la precaria infraestructura, en varios frentes.
Lo cierto, es la pérdida de tiempo, de más de 8 años, cuando se empezó hablar del tema, nos centramos en polémicas discusiones sin ningún beneficio, descuidando lo fundamental: la preparación y el inicio de obras, para lograr una infraestructura competitiva.
Nuestra malla vial, central, secundaria y terciaria, son obsoletas y en pésimo estado de conservación y mantenimiento.
Obtusamente nos hemos propuesto darle la espalda a nuestros mares y ríos. Porque no pensar, convertir en realidad el sueño de algunos grandes emprendedores de construir la carretera Puerto Carreño - Buenaventura, adicionándole paralelamente, red ferroviaria y polioducto, con ramales y estaciones en ríos navegables, optimizando el transporte con el beneficio de acortar distancias y bajar costos de fletes. Como entender que la publicitada doble calzada Bogotá - Villavicencio, en la construcción de escasos 20 kilómetros, se requieran mas de 7 años de plazo, con el agravante que el tramo a construir esta en el trayecto central entre los kilómetros 50 y 70, cuando se debería tener dos frentes, el uno saliendo de Bogotá y el otro de Villavicencio, para tener continuidad y así evitar cuellos de botella que colapsarían la ya deficiente y caótica movilidad. Hoy se sabe cuando se sale, pero no cuando se llega a su destino y eso que es el carreteable de la “Otra media Colombia”.
Obras paquidérmicas son como ejemplo, la de Bogotá - Cali, el túnel de la LINEA, ya inaugurado por el anterior gobierno (Con el nefasto ministro ANDRES CARRIEL), los contratistas piden cada vez mas plazo, con diferentes argumentos. El tramo a Girardot no hay cuando terminar, la ruta a el SOL esta… a oscuras. Bogotá - Bucaramanga - Cúcuta, no hay muestras de avances. Ni que hablar de la vía Popayán – Pasto – Ipiales; Pasto -Tumaco, Mocoa – Pitalito - Neiva. Conclusión no tenemos carreteras viables para los retos que demandan eficiencia y desarrollo para afrontar el nuevo siglo. Capítulo aparte el estado de la res secundaria y terciaria solo tenemos trochas, aptas para salto-montismo.
Ojala el presidente Santos, en lo que queda de su primer gobierno y con el aporte de todo su equipo, pongan a funcionar las ya “populares Locomotoras”.
Otros temas como la ganadería, minería, agricultura, (flores, café, aceite de palma africana), textiles, manufacturas y algunas más, merecen un análisis posterior.
HUGO ARTUNDUAGA SALAS
